Tener la polla pequeña tiene sus implicaciones. Debes asumirlo. Piénsalo, si gozases de un pene normal seguramente no serÃas tan pringado ni verÃas a las mujeres como un ser superior, inalcanzable y difÃcil de complacer. Por tu miserable minipolla, acabas tributando a una Diosa como yo, porque sabes que es la única satisfacción que puedas conceder a una mujer.
Yo sólo me follo rabos de verdad. Pollas grandes y jugosas que saben darme placer. Mientras que tú debes conformarte con meneártela con dos deditos. Patético. Realmente creo que deberÃamos llamarlo clÃtoris y no pene. Después de todo, casi no se nota el bulto debajo de tus braguitas rosas.
Como uno de mis sumisos, cada mes, deberás pagarme un impuesto por tamaño según la siguiente imagen. No te ilusiones, los tamaños están en pulgadas y el dinero, pese al sÃmbolo del dólar, deberás pagarlo en euros.
¿Y a ti cuánto te mide?

